"Lo que del corazón sale, al corazón llega"


DIOS ES MAS FUERTE

lunes, 17 de mayo de 2010

Concentremos nuestra atención en los canales que somos

Toda la vida tuve sobrepeso, solo una vez “fui flaco”, la sociedad así lo requería y por mas que lo intentaba no lo lograba. Hice deportes, dietas, me hicieron todo tipo de estudios médicos y nada, todo estaba bien por dentro, “el problema” era por fuera.

Cerca de cumplir los 20 años, en 1992 cuando aún tenia 19 un “tratamiento natural” asistido por un medico que me recetaba remedios homeopáticos “que no afectaban mi salud” logre bajar mas de 40 kilos y casi llegar al cuerpo ideal, cosa que no lograba, ya que no aceptaba mi cuerpo.

Ese proceso me condujo directamente al hospital.

En Diciembre de ese año me operaron de urgencia en la Clínica Bazterrica de Buenos Aires, el cuadro parecía simple Apendicitis, ¿sabes la cantidad de operaciones que hacemos de estas por día? Me decían los médicos para transmitirme confianza.

Despedida familiar.

Quirófano.

Oscuridad.

Dolor.

Siento Ruidos, gritos, llantos, corridas, apenas tengo fuerzas para escuchar, ni siquiera puedo abrir los ojos. Con esfuerzo logro abrirlos y ahí esta la cara de mi viejo aterrado, intentando sonreír sin poder disimular su temor. Vienen médicos que me preguntan cosas, ¿como te llamas?, ¿cuantos años tenes?, algunas preguntas parecían más lógicas que otras, estaba confundido, muy dolorido, veo a alguien aplicar algo en una zonda que entraba en mi brazo, sentía algo en la boca, otra cosa en la nariz que me molestaba, trataba de levantarla cabeza para ver y lo único que lograba ver era gente corriendo, una mujer gritando a mi izquierda.

“Tengo sueño” le dije a mi viejo.

“Descansa” me respondió sonriendo.

Siento que me desvanezco.

Oscuridad.

El dolor era fuerte, lo recuerdo, pero no es el recuerdo mas presente que tengo, si el despertar, si la cara de mi viejo, los gritos, las corridas, esa mujer gritando mientras la trasladaban en una camilla los enfermeros controlando cosas, un medico a su lado con cara de preocupación. Mucha tensión.

Vuelvo a despertar. Ya estaba mejor, me dolía mucho, pero tenia más fuerza.

El clima estaba más calmo, la sala parecía otra, viene una enfermera sonriendo: ¿Hola como estas?, y otra vez las preguntas ¿como te llamas?, ¿cuantos años tenes?..., por dentro pensaba “¿estos me tienen que curar, si no saben ni como me llamo?”.

El proceso de recuperación comenzaba.

Salí de ahí 9 días después de haber entrado por una simple operación de las que hacen todos los días, el cuadro fue tan complejo que nos pidieron utilizar la historia clínica y el apéndice extraído para realizar un informe y compartirlo con otros equipos médicos. Había bajado aún más de peso, casi 50 en total, era flaco, estaba contento, orgulloso. Algunos me decían que el tratamiento para adelgazar me había producido la interacción, pero yo no lo creía. Decía que era algo normal, que le podía pasar a cualquiera.

De todos modos aun no me conformaba mi cuerpo, había bajado tanto de peso que debía hacerme una cirugía estética, pero antes de planificarla volví a engordar, mi cuerpo solo me agradaba vestido, desnudo no terminaba de aceptar.

En poco tiempo recupere el sobrepeso.

Hice varios tratamientos mas, uno de ellos me llevo a una depresión tan profunda que por primera vez en mi vida realmente pensé en el suicidio. Deje el tratamiento, era claro, me hacia mal.

A partir de ahí no fui mas a médicos por este tema, no hubo un medico que no me recomendara adelgazar, hasta el dentista y el tema siempre estuvo instalado.

Me pregunte ¿por que?, ¿Por qué era gordo?, ¿Por qué mi hermano que comía mucho más que yo era flaco y yo gordo?. No había lógica.

Pedi saber, pedi comprender, pedi salir del juego y poder observar.

Esta semana el maestro Kuthumi me dio la respuesta y claro que la voy a compartir con ustedes.

La grasa es una protección que genera el cuerpo como protección, para proteger los centros energéticos, los chakras, nosotros somos como esponjas que absorbemos y a su vez irradiamos, pero no llegamos a eliminar todo eso que absorbemos, se nos sobrecargan las emociones, se concentra la grasa en las zonas donde los chakras se sienten amenazados. Nuestra estructura corporal crece, somos en apariencia más grandes, mas fuertes a la vista de terceros.

Nuestra inseguridad, nuestros miedos se manifiestan ahí, nos cuesta aceptar los miedos, es un tema de aceptación, de vivir el ahora.

De aprender a liberar las energías excedentes, descargar el cuerpo.

Respirar.

Caminar.

Meditar.

Intentar no absorber la energía del otro. La energía espesa de los demás.

Tenemos que aprender a ser canales, a dar como canal, a liberar como canal los excesos de energía que percibimos de la densidad del mundo. Hacer nuestra descarga a tierra en lugar de recargar nuestra tierra (cuerpo).

Así que así es o al menos en este nivel de conciencia.

Seamos canales, la hermandad nos necesita hay mucha información que bajar antes del 2012.

Concentremos nuestra atención en los canales que somos.

Gracias por estar.

Mi amor de Dios hacia vos.

Soy Reiki

Yo Soy


Nota:
Recomiendo utilizar Cuarzo Citrino en este proceso, entre sus cualidades esta la de ayudar a “digerir” y aceptar. Además provee de fuerza. Los invito a investigar, a hacer su propia experiencia.

Ale
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Ale Flores

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