"Lo que del corazón sale, al corazón llega"


DIOS ES MAS FUERTE

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martes, 23 de junio de 2020

Viven en la eternidad



Hoy pensaba mientras caminaba que lo que vivimos en esta pandemia es similar a lo que nos ocurre con nuestros seres queridos desencarnados, ellos están pero no los vemos, no los podemos ver. Los podemos contactar con mayor o menor intensidad dependiendo de nuestra capacidad de creer que lo que sentimos es real.

Anoche soñé con un amigo, un hermano de la vida que decidió dejar su cuerpo en la tierra y partir buscando paz, en el sueño lo veía bien, trabajando, como acostumbraba a verlo en la tierra. Marce siempre tenía algo que hacer, alguien a quien ayudar, sabía hacer muchas cosas, se daba maña para todo, pero había algo que no sabía muy bien cómo hacer y en alguna ocasión me pidió ayuda cuando estaba limpiando una pileta. En este sueño Marcelo estaba limpiando la pileta de unos vecinos, su imagen se me fue revelando a medida que caminaba por el césped, lo vi verme llegar mientras renegaba con la bomba, le indique las llaves que tenía que accionar y mantuvimos una breve conversación, le dije que así como se manifestaba ante mí era necesario que lo hicieran con sus hijos que sufren su ausencia sin comprender los motivos que lo llevaron a tomar tan terrible decisión,  me decía que él los visita, que está con ellos siempre, y yo le manifestaba que ellos necesitan pruebas más contundentes, que se manifieste en sus sueños, que les hable y les ayude a entender, a aceptar.

El sueño terminó, y me desperté con la sensación de haber vivido lo vivido en otro plano, que ese encuentro no fue producto de mi imaginación. Después, caminando, llego a mi mente esa idea, que la pandemia nos está mostrando, (entre otras cosas), que los límites físicos que nos está imponiendo son similares a los que nos impone eso que llamamos muerte, y que solo depende de nosotros aceptar la separación o comprenderla como una nueva forma de vincularnos con los seres que ya no tienen cuerpo y que viven en la eternidad.



Ale Flores
23 de Junio de 2020





Charla en House Radio US con Ricardo Vera:



miércoles, 8 de enero de 2020

Andando




Comienzo a transitar las ultimas hojas de esta libreta, cerrando un ciclo al comenzar el nuevo año.

Mañana Delfi, la hija de mi amigo Marcelo celebra sus 15 años, será la primera reunión familiar a la que asistiré a casi 3 años del fallecimiento de su padre.

Nunca pude volver a entrar en su casa, aun su ausencia es un silencio que me aturde por momentos.

Mañana espero cerrar ese ciclo, reencontrarme con los parientes que tanto lo quisieron, que sufren su ausencia del mismo modo que yo la siento.

Sé que para él era un acontecimiento muy importante, que Delfi tendrá en su mirada un dolor inevitable, que ninguna presencia ocupará jamás el lugar que ha dejado, pero la vida sigue, y debemos seguir andando.


Ale Flores
4 de enero de 2020
La Merecida
Silla blanca
Espacio Sagrado
Altar de Fuego
Con Kika y Conny.
(Instagram Live)








lunes, 23 de diciembre de 2019

Feliz Navidad



Días atrás, en el marco del festejo del cumpleaños de mi hija, tuve la posibilidad de mantener una conversación con los hijos de mi amigo Marcelo, Delfi, su niña, que está a punto de cumplir 15 años, y Thiago que tiene 11. Desde el fallecimiento de su padre no había tenido la posibilidad de concretar esa charla que tanto me debía y les debía, aunque no sé si ellos la esperaban siento que les sirvió, que les hizo bien y para mi fue un momento único que nunca olvidaré.

Ellos transitan su duelo como cada uno de nosotros transitamos las pérdidas de nuestros padres cuando nos llega el momento, lo hacen como pueden desde su escasa edad, pero con una fortaleza admirable. Delfi me habló de sus angustias, sus inseguridades, de la falta que le hace su papá y los tres coincidimos en que él no está en el cementerio, su presencia habita en sus cuerpos, en el aire que respiramos, el agua que bebemos y el sol que nos ilumina. Delfi me contó que tiene la certeza de saber que escucha la voz de su padre cuando este se comunica con ella, y que utiliza personas de su entorno para que escuche o viva experiencias que debe atravesar.

No es que quiera utilizar este tiempo para hablarles de ellos, simplemente cuento esto como introducción a lo que viene. Se acerca la noche buena, el momento en el que todos recordamos a los seres queridos que ya no están. La buena nueva es que ellos están con nosotros y así como Jesús resucitó y vive en nuestro corazón, ellos que también son hijos de Dios hechos a su imagen y semejanza, habitan en nuestro corazón y pueden comunicarse con nosotros del mismo modo que lo hace Jesús, al que contactamos rezándole una oración.

Podemos contactar a nuestros seres queridos desencarnados rezándoles la oración que más nos guste o simplemente desde el silencio abrazando la esencia con la que habitaron su cuerpo, en la que ahora están siempre donde quiera que estemos, acompañando cada uno de nuestros pasos, asistiéndonos y custodiándonos, dándonos las palabras de aliento que necesitamos, las cuales aunque no las escuchemos llegan a nosotros y nos dan ese empuje que no sabemos de dónde sale cuando más lo necesitamos.

Ellos, cada uno de ellos siente lo mismo que sentimos nosotros ante la ausencia física, ellos buscan seres que nos hagan comprender que la vida sigue, que el amor es eterno, y que su presencia estará en nuestras mesas levantando una copa, mirándonos a los ojos y diciéndonos….

“Feliz Navidad”



Gracias por estar, que la paz habite en sus corazones ya que de ese modo nuestros seres queridos descansaran en paz.


Ale Flores
23 de Diciembre de 2019









viernes, 25 de octubre de 2019

Trascender el dolor





Todavía me resulta increíble entender que ya no estás físicamente, que no vas a aparecer por casa, que no te cruzaré por la calle. Que no me llamaras para invitarme un asado, o que no podré invitarte yo a comer en mi casa.

Me resulta imposible entender que pasó, como fue que decidiste irte, dejar todo y partir llevándote solo tu cuerpo, dejando un vacio inmenso que ni el tiempo ha podido llenar.

Veo tu presencia en todas partes, te recuerdo siempre, amigo, compañero, alegre, presente, trabajador.

Por momentos te percibo en paz, en otros raro, como habiendo comprendido tarde lo trascendente de una decisión tan difícil, una huella imborrable en tus hijos que cada mañana se levantan para seguir su vida sabiendo que su padre ya no está.

Perdoname que exprese este dolor que necesito que salga, somos amigos y tantas veces nos hemos bancado mutuamente que esta es una más, no nos debemos nada, nos quedan los recuerdos, las alegrías compartidas, y el dolor, este inmenso dolor.

Todavía no puedo pasar por la puerta de tu casa y no sentir la misma angustia que siento en este momento, mientras te hablo, mientras escribo, sabiendo que me lees, sabiendo que me escuchas, que me abrazas en silencio como abrazas a tus hijos cada noche para que duerman sin sentir tu ausencia.

Te tengo en mente hace varios días, necesito sacar todas estas energías de mi, tal vez sean también tuyas y busques mi cuerpo para que las deje salir, conociste mi lado sanador y sé que muchas veces mis palabras fueron abrigo, lamento profundamente no haberte llamado esa mañana, no haber percibido que lo que sentía que te pasaba era tan serio como lo que fue para vos, siempre me quedará la duda de saber si hubieras tomado la misma decisión si conversábamos minutos antes, pero en fin, la vida quiso que fuera así, y acá estamos, cargando esta angustia silenciosa que no se va, pero se expresa, y tal vez las palabras sirvan para sanar, para soltarte y dejarte ir, para que te puedas elevar habiendo comprendido todo lo que debías comprender, para que tus seres queridos puedan aceptar todo lo que aun les cuesta, aun nos cuesta.

Te abrazo en esta nada en la que ahora sos todo, siempre estarás en mi mente y en mi corazón, no pretendo tapar tu ausencia, solo trascender el dolor.

Ale Flores
23 de Octubre de 2019







jueves, 6 de diciembre de 2018

Para Marcelo Alejandro Acosta, que en paz descanse y que su luz nos acompañe siempre



La sensación que siento en mi cuerpo cuando se acumulan las energías que tienen que fluir en forma de palabras es hermosa. Tal vez sea el estado que algunos definen cuando dicen sentir que les llegan musas inspiradoras con las que componen sus obras. Yo las percibo como vibraciones, estímulos que necesitan exteriorizarse y plasmarse en algo, en mi caso en textos, ya que mi naturaleza se expresa de este modo, escribiendo.

Esa sensación que esta mañana se hizo muy fuerte se une a otra que vengo experimentando desde hace unos días, ya que desde hace una semana tengo muy presente en mi mente a Marcelo, mi amigo que hoy hace 9 meses partió de este plano.

Marce está intentado transmitir a través mío un mensaje, eso es lo que siento, siento que necesita mi cuerpo, mis dedos galopando sobre el teclado para expresarse. Siento que quiere pedirme que diga en su nombre que no abandonó a nadie, que él está más presente que nunca junto a todos sus afectos, que vela de cada uno de sus seres queridos para que no les falte nada, como hizo siempre, como hará siempre.

Me dice que sabe que se acercan las fiestas, el tiempo en el que cada familia se reúne a celebrar la navidad y el año nuevo, que lamenta saber que su familia estará incompleta y que su ausencia al frente de la parrilla y de la mesa familiar se hará notar, como se hace notar en cada segundo de nuestras vidas, eso lo angustia y no lo deja descansar en paz, eso le genera culpa por haber partido, pero nadie puede volver el tiempo atrás, por eso quiere que sepamos que él estará en las mesas de todos los que alguna vez le abrimos la puerta de nuestras casas para compartir con él las navidades, que estará junto a cada ser que alguna vez le abrió su corazón.

Marce partió, y con su partida se fue algo de cada uno de nosotros, pero también fue mucho lo que sembró en mi y en todas las personas que supimos quererlo como se mereció ser querido, por eso lo recordamos con el afecto que merece ser recordado.

Ya ningún 6 será igual. Ningún día del amigo estará completo sin su presencia, yo perdí a un gran amigo, tal vez el ultimo gran amigo que me regalo la vida en esta encarnación. Todos perdimos algo, y él también. Pero también ganamos, ganamos mucho, ya que en la tierra todo pasa, pero en el espíritu que es donde ahora habita su energía, todo es eterno, y Marcelo brilla en la eternidad de la luz.

Algún día nos prometimos mutuamente cuidar de nuestras familias si alguno de los dos partía, eso honro día a día pensando en cómo hacer para asistir a Paola, a Delfi y a Thiago para que no les falte nada. Para que tengan las mismas oportunidades que mi familia, porque lo son, son mi familia ya que a todos nos une el amor que supo sembrar mi amigo Marcelo.


Para Marcelo Alejandro Acosta, que en paz descanse y que su luz nos acompañe siempre.



Ale Flores
6 de Diciembre de 2018





miércoles, 9 de mayo de 2018

Saco en cada palabra el dolor de su ausencia



Escribo viendo el jardín de mi casa, la vista desde la cocina y la galería desde donde puedo ver el Ángel Ariel que todo el tiempo ofrece agua sanadora energizada por hermosos peces de colores.

La cama elástica que tanto aman mi hija y sobrinos, la pileta refugio emocional de todos los que acepta recibir, y el cerco vivo que separa mi casa con la de Marcelo, mi amigo que ya no la habita físicamente. Mi amigo que partió de este plano hace hoy exactamente dos meses.

Su partida dejó un dolor inmenso, un vacío imposible de llenar. Un cúmulo de recuerdos imborrables, una angustia tan grande que solo la puede entender quien vivió la tragedia de una partida inesperada.

No escribo para recordarlo, (ya que eso supondría un olvido), escribo para expresar el sufrimiento que aún conservo en mi por su ausencia, para sacar las penas de su perdida física.

Escribo para transmutar el dolor, para convertir la muerte en vida, la vida que habita en las letras que eternamente renacen en cada mente que les pone sonido al leerlas.

Escribo para no secarme por dentro, para que las emociones no me desborden, saco en letras las lagrimas que mi cuerpo no suelta.

Saco en cada palabra el dolor de su ausencia.



Ale Flores
6 de Mayo de 2018
La Merecida
Galería

Para Marcelo Alejandro Acosta, que en paz descanse.





"Lo que del alma sale, al alma llega"
Ale Flores

Soy Reiki

"El amor es la religión de la nueva era."

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"Compartir lo que nos hace bien, nos hace bien de nuevo."

Ale Flores

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