Observo.
Observo el fuego de las velas que se consumen en mi altar.
Observo el humo del sahumerio que se eleva rodeándome, como una danza en torno a mí.
Observo mi mente en blanco que solo observa.
Hay estímulos de todo tipo, algunos que llevan a la calma, otros que invitan a la reacción, yo los observo.
Soy un observador que no analiza, solo contempla.
Mientras observo respiro y siento el oxígeno purificando mi cuerpo, suelto tensiones, y observo.
Las velas también parecen contemplar, sus llamas se elevan pacíficas, yo las observo.
No reacciono ante ningún estímulo. Solo observo.
Siento paz.
Estoy en paz.
Inspiró y exhalo.
Observo.
El entorno está en calma porque mi mente está en calma.
Llegué a la calma sin juzgar, simplemente observando.
Ale Flores
1 de enero de 2026
La Merecida
Altar de Fuego
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